El insomnio vuelve a hacer de las suyas dentro de mi cabeza.
Supongo que es de esas noches en las que mi almohada no es la mejor consejera,
ni mi cabeza desea acercarsele o buscar comodidad en su suave figura,
a lo mejor se sienta traicionada esta noche, que he preferido las letras.
¡Cómo quisiera que esta noche fueras tu
quien consolara mi inquieto corazón
que en este momento solo escupe letras sin sentido!
No puedo negar que los nervios en este momento me traicionan
de manera que por reflejo mis dedos se mueven alrededor del teclado
intentando plasmar lo que mi corazón está gritando
¡Cómo quisiera que esta noche
me tomaras firmemente entre tus brazos
y con un cálido suspiro me dijeras que todo va a estar bien!
Necesito quererte, necesito escucharte,
necesito estar a tu lado y creer en el eterno amor
que entre beso y beso me has jurado.
¿En qué momento te perdiste en ese océano de emociones negativas
que día a día esconden tu deliciosa esencia?
¡Cómo quisiera que esta noche entre caricias y besos
me dijeras que para ti no hay otra piel más deliciosa de tocar
que la que sostienes entre tus brazos en ese instante!
Tómame, cómeme, desgárrame
con palabras y promesas de un amor que es tan efímero como hermoso.
Búscame entre las lágrimas que esta noche nublaron mis ojos
y cual caballero demuestrame que por mi lo darías todo.
¡Cómo quisiera que esta noche,
en un lecho de sueños y recuerdos,
recostados con cuerpo y alma desnudos,
me juraras con la firmeza y decisión con la que me haces el amor;
que para ti, la única mujer que complementa tu existencia SOY YO!
Cúrame de esta maldita enfermedad de la duda,
de la soledad, quítame esta maldita necedad,
recuerdame los bellos sueños, los maravillosos hechos,
abrázame tan fuerte que apenas pueda respirar el corazón atrapado en mi pecho.
¡Cómo quisiera que esta noche
dulcemente me cantaras esa nana al oido,
mientras me pierdo en la calidéz y abrazo la seguridad
que siempre me otorgaron tus brazos!
Mienteme diciendo que el día de mañana no estarás,
y engáñame esta noche para que cuando despierte
te encuentre recostado a mi lado,
abrazando los mismos deseos que esta noche a vagas letras he confiado.
мєтαℓ ιѕ ℓιfє вuт ℓovє ιѕ what мakєs мє waииa ℓιvє
Esta noche escribo con el corazón en la mano en este espacio ligeramente olvidado entre dejos de felicidad y momentos lo suficientemente tristes como para nublarme las letras en mi cabeza. Algunas cosas han cambiado desde la última vez que escribí. Corroboré que muchas cosas habían cambiado en la persona que más amo, pero de la misma manera me di cuenta que muchas cosas florecieron dentro de mi misma, hoy no escribo con odio, rencor o despecho; escribo con un sentimiento de incertidumbre que me invade, al mismo tiempo que un grito desesperado por ayuda para la persona que más amo, que entre malas experiencias y prejuicios, sin contar un dejo de paranoia, ha retorcido su hermosa manera de ser hasta convertirse en una pobre y vaga silueta de la majestuosidad que un día presentó. En algún momento todos nos vemos envueltos en mentiras o en situaciones que nos cuesta trabajo encarar, a veces en ese momento en el que nuestra misma conciencia nos traiciona, tendemos a buscar o idealizar a alguien que sea igual a nosotros de una manera maximizada, retorcida e incluso engañosa, olvidamos lo bello para buscar lo que nos desahoga, sin pensar dos veces que tenemos a esa persona a nuestro lado esperando el momento.
Dudo mucho encontrar tranquilidad entre las sábanas esta noche, pero si algún vagabundo por la red encuentra cobijo entre mis letras, creo que me daré por servida; mientras tanto, estimados amigos ocultos en el retorcido pensamiento de aquel que decidió crear nuestro mundo, espero les sea un poco más placentera la lectura. Yo, cruzaré los dedos, me quitaré los miedos de encima e iré a encarar con la frente en alto al amor del cual uno nunca se quiere alejar, muchos se arrepienten de abandonar y pocos nos molestamos por conservar.
Y si, apesto como escritora.
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