septiembre 09, 2013

Una respuesta difícil...

28 Abril 2008

Dicen por ahí que las despedidas son parte de todo, parte de la vida, de seguir adelante solos, o de ver partir a alguien amado para que pueda culminar un destino del que probablemente ya no somos parte. 

¿Porqué será que las despedidas nunca son fáciles? ¡Vaya pregunta! 
En estos momentos es cuando menos encuentro las palabras que puedan describir completamente este sentimiento. 
Casi siempre tengo algo bueno que decir o un punto sobre el cual sostener un argumento o debate, pero con estas cosas creo que soy la peor oradora.

Quizá es porque en esta ocasión no sé bien si es que te vi partir hace tiempo, o soy yo la que ahora decide marcharse... Lo peor del caso es que no estoy segura de a donde voy. 
Últimamente demasiadas inquietudes asaltan mi cabeza devorando cualquier pensamiento positivo... 
¿Será que me he vuelto una persona incapaz de sostener más buenos pensamientos que el de una paz interna esperándome en el tan anhelado sueño eterno cuando sea su momento?

Dicen que esta clase de cosas ayuda mucho al alma, tan solo el decirle a alguien "adiós" en silencio, o con una sonrisa, un ademán, una sacudida de manos... probablemente tienen razón... lo espero de todo corazón.
Quizás lo digo impulsada por la desesperación, por la necesidad de sentirme viva una vez mas... 
Si, anhelo locamente poder cerrar este ciclo que cobardemente evité cerrar tiempo atrás motivada constantemente por el miedo a perder un amor tan fuerte y constantemente jurado como verdadero e invencible.

Tal vez no debería decir que este amor es el que fue derrotado, si no que este amor me derrotó a mi, y en este ultimo aliento tomado de aquella nube tornasol te quiero decir que has ganado y que yo, me retiro. 

Comprendí que ser valiente no es siempre estar luchando por mantener con uno lo que se ama o se desea, aunque claro, ¡está de sobra decir que esa seria una gran proeza! pero también el ser valiente implica el poder aceptar que hay que ceder a cosas por las que luchamos fieramente, o que hacemos infelices a alguien al mantenerlo a nuestro lado. 

Sinceramente pensé que al pasar esta ultima semana y continuar con mi "esperanza pesimista" podría odiarte tanto que tendría el poder de hacer a un lado el amor que te tengo como si no fuera nada... supongo que en mis momentos de coraje y enojo pretendí odiarte.

También me enojé conmigo por un millar de razones, por no esperarte más, por no ponerte un alto, por no estar ahí, por no enseñarte a valorarme, por no ver que quizá en algún momento SI lo hiciste, y por pensar que a lo mejor nunca fue así.

Al final de cuentas, mi amor, esto ha sido una mala jugarreta del destino.. que me enseño a mi mas grande amor, pero realmente jamás permitió que fuera mio.

De corazón te juro que quisiera decirte lo que se dice desde ambos lados al dejar ir a alguien que es lo que TU eres para mí y lo que seguirás siendo...
Quisiera decirte que te esperaré hasta que el mundo se acabe...
Que deseo que todos tus deseos se cumplan...
Que superes esta mala pasada...
Y por otro lado que no te la regresen, que ojalá no sufras lo que hoy yo sufro...
Que me voy llena de tristeza, llenarte de palabras de despecho, con el dolor de mi corazón roto... con la indiferencia de un corazón que ha sido drenado hasta la ultima gota de su dulce esencia por tus acciones y por mi maldita necedad.
Pero es mas que eso... lo se, lo sabes... no puedo desearte la felicidad eterna, ni decirte que seré feliz sabiéndote en brazos de otra... viviendo lo que soñamos pero sin mi... ¡malditos sueños egoístas!
Pero en verdad quiero que te vaya bien.. que no te falte nada...

En estos momentos no te puedo decir que no te tengo resentimiento, sería muy hipócrita... de la misma manera sería decir que no hay arrepentimientos, pero espero el tiempo me ayude a sobrellevarlos y olvidarlos y seguir adelante, y que, aunque sea por última vez, en recuerdos verte como lo que siempre fuiste para mi... lo más bello que me ha sucedido... Te amo. 

Hasta siempre...

Alejandra.

мєтαℓ ιѕ ℓιfє вuт ℓovє ιѕ what мakєs мє waииa ℓιvє

¡Tsssss! ¿Recuerdan que les dije que había más letras por mostrarles?

Si la mente no me traiciona, esta fue la vez que tuve los ovarios para cerrar ese ciclo y no volver a caer en lo mismo de tronar y regresar, tronar y regresar, tronar y regresar... ¡Ya se nos había hecho una pésima costumbre!

Son de esa clase de cosas que son difíciles pero necesarias ¡y vaya que me costó trabajo! Aunque admito que la distancia física de por medio ayudó bastante... 


Viéndolo en retrospectiva, parece que mi yo (de 18 añotes en aquel entonces) pensó que se daba por vencida; si mi yo actual (23 añitos) pudiera hablarle a esa "gatita" destrozada, le habría dicho que no perdió la batalla... solo que se dio cuenta de que esta no era SU batalla, aunque, cabezota como soy, probablemente me habría dicho que no sabía de lo que hablaba (ya saben, la edad, las hormonas, el primer gran amor...) y estoy segura de que si hoy me pasara lo mismo y tronara con mi chico y llegara otra Alexa del futuro, digamos de unos 32 años y me dijera lo mismo, supongo que igualmente la mandaría al diablo xD ¿Qué les puedo decir? Soy una chica con carácter fuerte xD.

Creo yo que soy de esa clase de personas que no se enamoran de cualquiera, pero cuando lo hacen, luchan hasta el final; y de verdad me alegra haberme dado cuenta de que no era ya mi batalla, antes de embarcarme en algo de lo que hubiera sido más complicado salir.

Quiero aclarar que eso es muy aparte de que tengo corazón de pollo y amo a toda la humanidad... son clases diferentes de amor que, válgame la rebuznancia, solo  las personas que lo sienten, lo pueden entender.

Hoy en día, creo que todo lo que sufrimos (porque sé que él también la pasó muy mal) fue para prepararnos para lo que enfrentamos el día de hoy...

Así como todos tenemos nuestro primer gran amor, todos tenemos al amor de nuestras vidas... es solo uno, y creo que es por él por quién lucho hoy en día.
¡Dichosos los que tienen a su primer y único amor en uno!... 


Aunque pensándolo bien, supongo que la lucha ha de ser un poco más difícil... pero siempre he pensado que por esa clase de personas vale la pena.

En fin, quería compartir esto para cualquier vagabundo que se identifique y se haya sentido como yo, o que se sienta como yo me sentí. Todo tiene un porqué, y no deben sentirse mal por no comprenderlo en el momento, esa clase de cosas toma tiempo.

Lo que sí les recomiendo... (esto que les comparto son correos que nos enviamos, ahorita les cuento qué pasó con lo demás) ¡traten de no quedarse con nada! A mi me tomó 2 años tomar el valor para quemar todas las cartas y deshacerme de muchas cosas que tenía guardadas... pero al final, cuando vi que todo ese papel se consumió, me sentí liberada; no sé cómo explicarlo, pero sentí que ya estaba lista para poder seguir avanzando sin ver hacia atrás, regalar el resto de las cosas a gente "x" quitó de mi vista esos recordatorios que me hacían dar dos pasos hacia atrás cuando a duras penas había avanzado uno. Pude salir con otras personas sin pensar que lo hacía por olvidarlo y la verdad es que fue la temporada más feliz y tranquila y la disfruté bastante.

Ahora que estoy en otra "batalla", y después de toparme con esto que había olvidado borrar, estoy fresca y renovada, con un nuevo enfoque, con diferentes metas, pero con un mismo propósito... ser feliz.


¿Qué puedo decir? Creo que jamás pierdo la esperanza... solo pierdo el enfoque de vez en cuando, y de verdad, espero esta vez no equivocarme.

Si pasaste por aquí por azares del destino... ¡te deseo suerte en tu búsqueda por el amor y la razón!, y si te gustó lo que leíste, deberías desearme suerte en mi intento.

Dulces madrugadas.

"Pensamientos de un ser sin alma..."

20 de Abril de 2008

No hay nada que hubiera querido hacer mas en ese momento que romper esa invisible aunque sólida barrera que se hacia presente entre ambos y así, tener el valor de apoderarme de ti por completo, tu ser que emanaba un delicioso encanto, una peligrosa adicción, tan apasionante y enigmática, tan perturbador e inquietante, sin embargo no me atreví… no pude, había tanto en mi que lo deseaba pero tuvo mas peso esa voz que resonaba dentro de cabeza, todo me detenía.

Solo pude mirarte momentáneamente, tan lejanamente que sentía que existía un abismo entre ambos a pesar de que nuestros corazones estaban mas que cerca, por solo un instante, me detuve a mirarte fijamente…con una de esas miradas que pretenden encontrar la difusa imagen del alma, aquella alma que una vez yo toque, de esas miradas que no requieren romper el silencio, que son mas profundas e intensas que un millón de palabras enunciadas de la manera mas elocuente.

Tras esa mirada repare en que seria fácil hacerlo, dejarme llevar y tornarme en alguien impulsivo y despreocupado, sé que en otro contexto lo hubiera hecho, nada me lo hubiera impedido, pero esto era completamente diferente a lo que había experimentado antes, me contuve, lo hice por ti, por que te amo infinitamente, por que no quería volverme un conflicto en tu vida, algo de lo cual tuvieras que arrepentirte en  algún momento, no quería convertirme en alguien que te causara preocupaciones o angustias, alguien que entorpeciera tu felicidad o que pudiera ponerla en riesgo, antepongo tu felicidad a la mía.

Pero a  pesar de ello, a pesar de que no me entregue fervientemente a mis impulsos, a mis deseos, a mi corazón… aquellos momentos a tu lado fueron sumamente reconfortantes, placenteros, mágicos, inolvidables, de esos que no se tienen tan frecuentemente,  y que cuando se presentan uno quisiera capturarlos eternamente, aferrarse a ellos con su propia vida y no dejarlos ir nunca, gozarlos hasta su mínima expresión, sentirlos y fijarlos permanentemente en la memoria,  esos momentos que no requieren de adornos, de pretensiones…

Creo que lo más extraño de todo es que no cambiaría mi historia contigo en ningún aspecto, siempre he creído que las cosas son como tienen que ser, como queremos y permitimos que sean…destino, y tener la inútil sensación de arrepentimiento nos convierte en personas débiles, incapaces de encarar aquello que hacen o dejan de hacer y las consecuencias que traen consigo dichas acciones, por supuesto, independientemente de eso es inevitable que mi mente haga suposiciones de lo que pudo ser... de cómo hubiera sido sentir tu cálido cuerpo cerca de mi, sentir tus tersas manos sobre mi piel, sentir tus incitadores labios en contacto con los míos luchando por no separarse, percibir tu respiración cerca de mi cuello, pasando por mis oídos y por todo mi rostro, como tratando de absorber mi esencia de la manera más sutil y excitante a la vez; sentirte y poder ser alguien a tu lado…  nada mas.
                                                                                                                           L.D.A.C.

мєтαℓ ιѕ ℓιfє вuт ℓovє ιѕ what мakєs мє waииa ℓιvє


Hoy no son letras mías lo que comparto. Últimamente parece que la vida hizo complot para que abriera un baúl de recuerdos que hace tiempo hubiera sido extremadamente doloroso abrir y que hace tan solo unos años, habría jurado a morir que jamás podría olvidar que estaba ahí.

Para serles sincera, no es que no haya visto otras cartas y otros poemas de amores pasados, creo que todos lo hemos hecho alguna vez, ya sea por masoquistas o porque el destino les jugó una mala broma al recordarles de la existencia de esas "cosas del demonio", yo apenas esculcando entre mis cosas me topé con poemas y cartitas que me dieron ternura y gratos recuerdos; pero para mi, esta cajita era la más dolorosa de abrir... era el recuerdo de uno de los más felices y al mismo tiempo de los más miserables capítulos de mi vida (o al menos de lo último estoy segura de que exageré, pero a su tiempo se sintió así).

La verdad no sé si alguna vez alguno de ustedes, mis vagabundos, se ha sentido así... bueh, supongo que sí, que todos en un momento estamos seguros de habernos enamorado perdidamente, de estar más seguros de eso que de nada más en nuestra corta existencia. Pues, aquel fue la causa de esa "enfermedad" en mí... a la dulce edad de los 16, hahahaha, ¡como pasa el tiempo! Dos años y medio de una montaña rusa emocional que pa' qué les cuento, pero no me arrepiento.

Mientras las otras chicas esperaban flores y poemas de sus novios, yo esperaba a "mi príncipe metalero" (¡qué cursi era!) con su lira, sus riffs y sus hermosas letras que sabía que me iban a ahogar en miel, sin necesidad de ser empalagosas, esos pequeños detallitos que a pesar de la distancia, hacían la diferencia. Si les soy sincera, ahora que lo veo, todo aquello fue como un sueño perfecto para mí, incluso con todas las altas y bajas. Sonreí al recordar el significado de "Ob-la-di, Ob-la-da", y de hacerse llamar los Señores Jones, al recordar las llamadas de 2 o 3 horas, y lo meloso que se escuchaba que te dijeran "gatita".

Leer esto, entre muchas otras cartas que envié y recibí, me robó de nuevo lágrimas, sonrisas
 y suspiros pero ¡espere, estimado lector! no lo dé todo por perdido, ya que tengo que decirle que, todas esas lágrimas, sonrisas y suspiros no fueron de tristeza, de añoranza o melancolía...

El ciclo más difícil de cerrar en mi vida, señores; y aún así, hasta hace poco todavía no estaba segura de haberlo podido cerrar completamente... y no es que dudara de lo que siento ahora, si no que, había todavía esta espinita de enfrentar esos pequeños demonios... dentro de mi siempre supe que no se iba a aclarar lo que siento hasta que me volviera a topar con todos esos sentimientos... la reacción que tuviera hacia ello era lo que decidiría todo...

¡Por fin me dí cuenta!

Sé que como él, no habrá nadie más en mi vida... sé que las cosas y los recuerdos que tengo con él, no se repetirán con nadie más... pero antes que nada, ahora sé que por todo lo que luchamos, por todo lo que luché, no fue en vano... todo esto solo me preparó para encontrarme a alguien como ÉL, y no lo digo como comparativo, si no como algo que lo superó todo.

Hoy me dí cuenta que ya no me siento triste al recordarlo, porque hoy en día soy feliz, porque encontré a la persona que superó lo que yo pensé que nadie jamás podría superar, hoy sé que hay cosas con las que me había quedado con las ganas de vivir, que con ÉL ahora puedo vivir.

Digamos que lo que viví al lado del Sr. Jones, fue lo que me preparó para lo que tenía que vivir ahora, para poder estar con ÉL...

Lo cierto es, señores que hoy en día, el Sr. Jones tiene o sigue en busca y/o lucha por su Molly Jones, pero esa no soy yo... ¡y no me siento triste por no serlo! Porque ¿les digo algo?... acá entre nos, ya encontré a "the one, my number one" 
(agh, me ahogo en mi melcocha)

*Suspira*

Te
ngo muchas letras que compartirles de aquel entonces... pero que quede claro una cosa, a pesar del tiempo y de las circunstancias, jamás han perdido su valor sentimental y jamás lo harán... solo cambia el enfoque con el que ahora las miro.

Ya no veo sueños perfectos e imposibles, ni corazones rotos... veo la belleza y la ingenuidad de el primer gran amor, la esperanza que se alojó en esos corazones, y la razón por la cual hoy en día no dejo de luchar... ¡y se lo agradezco y espero que él (Sr. Jones) haya encontrado lo mismo!.